¿Qué carajo tiene este hijo de puta que desde chico me lleva de las narices, hace que falte al laburo, hace que gaste
plata, despierta la ansiedad, tensa las venas, me hace atravesar tantos
kilómetros, y clava cada frase en mi sien para siempre?
Yo creía tener dominio sobre mí.
Tal vez él, tiene parte de lo que necesito.
Hasta Mendoza y más allá!
14 de Septiembre de 2013


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